Tonight, tonight

Estaba guardando el bolso en la maleta del auto de Shimada mientras el se subía al auto y Jack abría la puerta del otro lado. Me senté atrás. El viaje fue corto. Jack se bajó al rato, sin mover el asiento como debería porque es un weon.

Salte a la parte de adelante. Me acomodé y mire a Shimada. “Me quiere preguntar por algo. Seguro”. Mi teléfono sonó. Era unos mensajes que estaba esperando hace un rato.

Hace unas horas atrás había caminado bajo la noche. Hinchas de un equipo gritaban una victoria que no les ayudaba a mejorar sus vidas. Caminaba, nervioso y escuchando. Miraba hacia el lado y me miraban de vuelta.

“Que pasa? Dime?”

Seguimos caminando hasta detenernos en un lugar cerca de mi viejo trabajo en Z. Podía ver la clínica donde me recupere de la muñeca y el esguince. La noche ayudaba a que todo se viese diferente. Estaba en el mismo lugar en el que había estado hace mucho tiempo. Sin embargo, no era igual. Me sentía especial.

Leía los mensajes mientras charlaba con Shimada. La vida, para nosotros, contiene muchas referencias a juegos de pelea. Tal vez nos escuchen hablando de frame data para la vida. Quizá no es necesario decir que somos unos idiotas tratando de ser felices.

El frío estaba entrando en mi cuerpo. “Vamos por un café y hablemos”.

Le dije adiós a Shimada. Hoy me iba a relajar en la casa. Me miré al espejo y noté algo que Megane me dijo hace tiempo. También lo he notado. “Estoy diferente”. Volvió a sonar el celular.

“Avísame cuando llegues”, le dije al despedirme.

Me quede viendo mientras megane se alejaba entre la multitud. No podía quitarle la mirada de encima hasta que se hizo muy pequeña a lo lejos.

Me di vuelta. Espero que me mande un mensaje pronto.

Esa noche fue la noche.

Online Dating

“Mira, sobre los 30 no es fácil conseguir gente nueva. Ya no hay eventos de anime”, me decía Shimada mientras se comía un Barros Luco con energía.

Haciendo un poco de memoria, cuando trabajaba en Z, uno de mis compañeros usaba Tinder y salía continuamente a citas con diferentes mujeres. El iba a casarse pronto, así que sospechaba que está era su forma de mantenerse activo. Unos meses después de terminar con el demonio rosado, decidí ver que onda con estas apps. Soy un ñoño muy particular, así que esperaba experiencias de igual medida.

Tinder

Este fue mi punto de partida y el más obvio. Puse algunas frases que me parecían necesarias (como mi adicción al te y mi cariño por las bestias chihuahuas) y lo empece a revisar. Mi primera impresión no ha cambiado hasta ahora: la gente que ahí está es muy aburrida. 420, cinefilo son tags súper comunes. Fotos en lugares exóticos y frases de murakami. Esto es lo que hay? Hombre, eran los peores sabores de helado a elegir.

Aun asi y no tengo idea porque, gente me dio súper Like o hice match con algunas personas. Nunca andaba con mucho interés de responder, pero si alguien me saludaba, por cortesía al menos tenía que decirles algo de vuelta. Me tocaron casos simpáticos como una loca que me dio súper Like para mandarme un gif de un gato.

También conocí a una niña con la cual termine saliendo. Ha sido una de las peores experiencias que he tenido y creo que no lo escondí. Tuve que ver la misma película que vi ese día con amigos para que se me quitara el mal sabor. También me hablaron personas que finalmente me añadieron a Instagram. That’s odd.

Tinder no es para gente como yo. De vez en cuando lo abro y río un kilo con las tonterías que escribe la gente. De verdad alguien da Like a una persona que escribe frases del principito y se toma fotos fumando 420? Kill me.

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Entre Opening y Endings

Desde siempre he visto mi vida como una serie. Con el tiempo, me he ido imaginando openings y endings que vayan acorde a cada temporada de lo que me pasa. En un esfuerzo de producción, he dejado varias canciones seleccionadas. Aún la lista avanza, pero creo que va más o menos así. De momento, mi vida se compone de 6 temporadas.

¿Soy el único que hace esto?

Season 1

Openings

Feeder – Feeling a Moment

The Servant – Cells

Endings

Freak Kitchen – Burning Bridges

Kagrra – Genoku

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Lluvia

Pájaro

Clap, clap. La lluvia cae y golpea la calle con fuerza. Escucho el ruido por sobre mi cabeza, pero tengo la cara pegada al teclado. La creatividad se me estaba escapando a paso rápido. Mire la hora y el reloj me indicó que eran cerca de las 13. Watson me manda un mensaje por el whatsapp. Es hora de salir a completar una de las últimas tareas que nos quedan como equipo: probar la pizza coreana.

Salimos y no estaba lloviendo. Se había calmado el clima, lo que nos daba ánimos a caminar al local. Nunca había entrado a este lugar y creo que Watson tampoco. Elegimos la pizza bulgogi porque el quería y yo quiero cerrar mi relación insípida con la carne  matabamos dos pájaros de un tiro.

Detras mío estaba la tele conectaba a un decodificar. El programa era de deportes y coreano. Entendí la nada misma pero ahí me quede viendo a los presentadores mover la boca y yo asintiendo, como si entendiera.

La pizza llego al rato y no fue lo que esperaba. Era dulce, pero nada especial y es muy superada por locales como Papá Johns’. Sin embargo, la pizza no fue lo que me llevo ahí. Queremos cerrar todo con estilo antes de mañana.

Y esto me ha hecho pensar en lo rápido que me he encariñado con algunas personas, además de lo frágil que es cuando se van. En un corto periodo, Watson, Nico y megane se han vuelto gente con la que me gusta hablar.

Mnnn…Me pregunto si las cosas que les digo son interesantes. Clap, clap, ya no suena la lluvia ahora.

 

 

Foto

Hace mucho tiempo estuve buscando algo en mi casa. Mi vieja casa. Una vieja fotografía me llamó la atención. Había un hombre con shorts y una polera sosteniendo el bebé. La miré un rato tratando de ver quienes eran. El hombre tenía una larga barba y estaba entrando en sus 30 años.

Era mi padre sosteniéndome.

Me miré al espejo reciéntemente. Por lo general, me desagrada cualquier comparación con mi papá que la gente puede hacerme. Sin embargo, esta vez me miré al espejo y pude ver las similitudes. Tengo una edad similar a él. La diferencia está en que él se veía bastante sonriente en la foto. ¿Era feliz tal vez? ¿Soy feliz ahora?

Tomé la máquina de afeitar y me dejé como estaba hace unos años. Ya no me parezco tanto.

Pensaba esto mientras iba en el auto con los miembros de mi equipo. ¿Cómo pasó esto? A veces mi cabeza se pone a entender cómo es que llego a este tipo de situaciones. Recuerdo ser un gran defensor de que “la gente no cambia”. Pero ahí estaba, siendo iluminado por las luces de la calle y los autos que pasaban raudos por nuestro lado.

Me pillé en la Cohete Lunar a unos amigos en común con mi ex y a un viejo amigo. Ambos me preguntaron en qué estaba. Es difícil de responder cuando ni si quiera me reconozco al espejo ahora. Balbucié unas palabras y ellos parecieron estar contentos. Siendo honesto, no tengo idea de si estoy bien o no, pero los jugos creativos me han vuelto a golpear como marea. La barrera que tenía para hacer cosas se ha levantado y ahora estoy como obsesionado por desarrollar lo que me gusta.

¿Ir al extranjero por juegos? ¿Que la gente lea y se interese por lo que haces?

Sí, solía estar en contra de los cambios. La gente siempre es la misma, pero si pensara así, yo mismo soy un mal ejemplo.

“Tal vez cambiar no es tan malo”.

Dejé la máquina de afeitar y me fui a ver qué la temporada de anime.

Ok, hay cosas que jamás cambian.

Borrando recuerdos

He tenido los días más locos. Muchas emociones contenidas y locuras. Hace unos días descubrí una Emilia-sama, pero no hemos hablado ni nada ha ocurrido. Ese mismo día terminé borracho en un antro donde habían minas bailando (sí, fue una noche especial). Al salir me quedé pensando en aquella loca. Puede ser que jamás hablemos, pero el hecho de que exista me hace sentir diferente. Cuando terminé, no me imaginé que me iba a gustar alguien de esa forma. Al siguiente día, me metí a Instagram para conocer cómo funcionaba la aplicación (hago análisis de mercado y redes sociales). Se me había sido esquivo ese tema. Había que finalizarlo.

El poder de Instagram me mostró a mi ex. Ya estaba con alguien. Sus mensajes indicaban que deseaba eso hace mucho. Era un amigo y una persona que yo conocía. Me sentí raro de nuevo. Recordé sus palabras: “quiero estar sola”. Y me enojé.

No fue porque estaba con alguien en sí. Creo que ella lo iba a superar rápido, sino porque me sentí engañado. Me dijo varias excusas y me hizo pensar que yo había hecho algo malo y terrible. Dudé mucho por largo rato.

Ahí estaba. Comiendo en un lugar donde habíamos hecho recuerdos ahora sonriendo con alguien más. Cuando terminamos no lloró. Fue un trámite. Su expresión parecía decir “esto es lo que necesitaba hace años”.

Ella hace nuevos recuerdos y seguramente de mí ya nada existe. Deben saber que, creo, dije que ella era the one para mí. Quizá la tenía en un altar al que no correspondía. Un amigo me invitó a salir para ventilarme. Tomé un par de decisiones con mi vida. Una de ellas, enterrar el pasado.

Así que empecé un proceso de limpieza. Saqué todo lo que tenía de ella y sus regalos, por muy preciados que puedan parecer en dinero o emociones, se irán de mi espacio personal. Efectivamente, estoy matando cualquier cosa que haya pasado en los últimos 5 años.

Ella tuvo su final feliz. Por mi lado, siento que nuevamente desperdicié 5 años con una persona. Varias personas me han mencionado que uno siempre aprende de estas cosas…..

Tal vez si gané algo. Logré matar a la voz que estaba dentro de mí.

Sin pena, saqué fotos, mensajes y más. Dentro de Blade Runner tengo una emotiva carta que me escribió poco antes de empezar a pololear. ¿Eran falsos esos sentimientos? ¿Hubo momentos buenos?

Con el tiempo, no recordaré.

 

A Little Love Goes a Long Way

Ando medio adolorido. Estaba en Ciudad Azafrán cuando, repentinamente, me dieron ganas de hacer algo estúpido. El resultado, obviamente, fue algo estúpido. Así que después de mi intento de parkour, ando como un viejo caminando despacio y tratando de que la gente no se dé cuenta de que traté algo espectacular. De todas maneras, estoy seguro que la caída fue algo genial. Solo me escuchó el diseñador. Me dijo con una cara de “sé que eres un idiota” que había escuchado algo en el primer piso. Me despedí ese viernes y salí corriendo cojeando.

Hoy domingo la cosa se siente mejor. Duele más el ego que el físico.

Fuimos a ver a parte de mi familia en la maravillosa comuna de Maipú. Cuando ya estaban un poco ebrios, me dediqué a ver si había algo que valiese la pena traer a Death Star. Encontré viejos artefactos que me interesaban, como un headset de Xbox 360 que compartió conmigo las mejores épocas de Call of Duty 4. Sin embargo, no fue eso lo que me traje. En el segundo cajón de mi viejo escritorio habían dos cosas: una croquera pequeña de Hello Kitty y una revista comic porno. Desconozco quien las había dejado ahí o quién creyó que ambos elementos pertenecían al mismo universo. Al verlos, distinguí inmediatamente la croquera. Tenía una idea de lo que había adentro, así que la levanté y comencé a hurgar entre las páginas lentamente. Un sobre verde sin sellar cayó al suelo. Lo recogí y dentro habían dos hojas escritas, una por ambos lados. Mi yo anterior hubiese querido borrar eso. Probablemente, hacer trizas esa carta antes de echar un ojo, pero ése no soy yo ahora. Tomé el frágil papel entre mis dedos y empecé a leer. Una importante persona declaraba que yo era su mejor amigo. Que jamás nos íbamos a separar y, por sobre todo, me agradecía por haberla ayudado. Era emotivo y bello. Guardé la croquera y me fui a depositar sobre una cama a leerla con más cuidado. Muchos recuerdos pasaron por mi cabeza. Quizá debería sentirme mal? No fue así. Mi corazón se sintió cálido con cada palabra hasta la firma del corazoncito.

Esa carta representaba un trozo de corazón de alguien. La persona que la escribió estaba depositando sus profundos sentimientos. No podía más que corresponder a ellos. Romperla hubiese sido una estupidez como resultado de estupidez.

Así que fui a esa casa, que no visitaba hace años, y encontré algo que no estaba buscando, pero necesitaba.

Me metí la carta al bolsillo y me devolví a Death Star. Acá busque algo que también representara un trozo de mi corazón: mi película favorita. Tomé la carta y los dejé juntos. Así es como debe ser.