Calidad de productos/precio

6 07 2008

Todo el mundo sabe lo complicados que son los chilenos a la hora de tomar una decisión de calidad/producto final. Somos una sociedad que siempre busca encontrar una solución barata a un problema grande; tapar el sol con un dedo, blah, blah. Quise probar este hecho, por lo que al morir mis audífonos Phillips, decidí dirigirme a una de las prestigiosas tiendas de tecnologías que están cerca de la plaza de Maipú. Dirigí mis pasos a Chacabuco, un lugar lleno de historias de borrachos, en busca de los audífonos más baratos que pudiese encontrar. Vi una tienda que tenía una fachada muy “atractiva”, así que basado en este juicio premeditado dije: “¿Por qué no?”. La famosa tienda tenía todos los problemas clásicos de tiendas de PC de lugares extremos de Santiago: los que atienden poco saben y no tienen el menor interés por aprender. Al entrar me pillé a un compadre con su laptop en el mesón de la tienda preguntando por tarjetas Wifi. Al interrogar al vendedor acerca de “qué tarjeta es mejor”, este dijo: “Pos, en la caja dice que es más rápida y wena”. Priceless.

Mis nuevos audífonos de cintillo me costaron $1000. No recuerdo la marca, la verdad, pero se veían “normales”. En el momento en que salí de la tienda empezaron los problemas: se oía entrecortado o por un solo lado. Tenía su truco así que lo arreglé sin problemas. Al día siguiente (viernes) por la mañana, los audífonos murieron completamente al salir del andén de Pedro de Valdivia (9:20am). Enojado me los saqué hechando puteadas y los deposité a la basura…suena simple pero la verdad es que como la mayoría de la gente, me pongo el cable a través del chaleco para que no moleste. En conclusión: debe haber sido entretenido ver a un tipo luchar con la ropa para sacarse unos audífonos de cintillo.

Este no es el único caso de la bien conocida calidad/producto que existe por estos lares. Uno de mis profesores, Wells “El Diablo Blanco” Rutland tuvo problemas con los cables de energía de su laptop, pues se pelan con facilidad (claro que su laptop sí costó caro, lo que es muy tragicómico).

En resumen: la calidad va de la mano del precio. He dicho.