Últimamente, me he dado vueltas por el centro buscando algo de trabajo para salir de la situación actual en la que irremediablemente me encuentro. No es como que nada haya hecho, pero quizá necesito asentarme y tener algo fijo. Me he dado cuenta que en la mayoría de los lugares donde “solicitan vendedores” requieren inmediatamente de un papel de antecedentes. La última vez que fui al registro civil para obtener mi contraseña, para así nunca volver a tener que ir a ese edificio oda a la lentitud y las colas, el encargado no supo escribir mi e-mail correctamente. Hay gente que nada sabe de “computación” o “internet” y aún así están atendiendo público tras un computador. No es que mi mail sea complicado ni nada, lo único que le dio problemas reales fue lo que venía pos arroba. GMAIL. Miré el recibo luego de que me afirmó todo estaba bien. JMAIL. JMAIL, mierda. Volví al puesto de trabajo donde estaba el hombre, un tipo gordo y descuidado, para reclamarle. Me respondió, rápidamente, que no se podía arreglar ahora. Se paró, conversó con una mujer del fondo, hizo llamadas por teléfono, pero nada. Tendría que ir de nuevo. Y no lo he hecho hasta hoy.
Así que tendré que armarme de valor y moverme para allá. Una lata. Hay que casi llevar un almuerzo para pasar el día allí.
En otras informaciones, también estoy haciendo clases a niños. Es curioso devolver algo a la comunidad. Me imagino pasando algo de mi agradable personalidad. ¡Satisfecho estoy! Espero que el negocio crezca y me pueda hacer algo como un sistema de aprendizaje.

Hace ya unos buenos días que entré a trabajar y tengo una que otra historia interesante, aunque la más relevante sin duda debe ser mi primer día. Muchas personas se complican con eso y tratan de causar la mejor impresión para que los ayude en el resto del periodo. Yo, pos, soy bastante relajado y muestro lo que hay. Y si alguien hubiese considerado mi primer día como base para medir mi rendimiento…Pos, hubiera sido gracioso y algo vergonzoso.
Antiguamente era muy adicto al café. Realmente adicto. Desde hace ya unos años que me he dedicado a tomar más el brebaje “competencia” y he sacado varias conclusiones. Para empezar, creo que el sabor diferente ayuda un montón cuando no tienes café de buena marca cerca (o de granos). Para la vida diaria, lo mejor es tomar un té de vez en cuando y dejar el café para cuando vas a algún lugar fancy como Starbucks.
Desde la última vez que escribí algo en Mudblood muchas cosas han pasado que han cambiado en cierta manera mi percepción de la vida, principalmente las relaciones humanas. No me considero muy sociable y no estoy interesado en cambiarlo, no obstante, por un tiempo me dio la impresión de que había logrado hacerme entender en frente de alguien y que, fantásticamente, había sido comprendido. El amor colegial nos transforma e incluso me llegó
La otra vez me estaba dando vueltas en 






